Abro un libro al azar y sale esto.
Beatriz, no entiendo esa historia
porque trocada la veo:
a mí me roban, no a vos;
mas yo volveré tan presto
que ni el águila se ría
ni yo llore el bien que pierdo.
No hagáis caso de esas cosas,
que nunca creí en agüeros;
ni espejo rompido en partes,
ni derramado salero,
ni voz de corneja triste,
ni vil graznido de cuervo
pudieron nunca alterarme,
porque yo sólo en Dios creo,
y después de él, sólo en vos.
Mayor venganza de honor. Álvaro Cubillo de Aragón.
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